A veces no necesitamos un cambio enorme.
Solo un segundo que nos despierte.
Ese instante en el que te ríes sin querer.
Ese sorbito de café que sabe a “aquí estoy”.
Ese mensaje bonito que no esperabas.
Ese paseo corto que te aclara la cabeza.
Ese “hoy sí me miro con cariño”.
Ese abrazo que dura un segundo más de lo normal.
Ese silencio que, por fin, no pesa.
La vida está llena de microdespertares.
Pequeños chasquitos que te recuerdan quién eres cuando dejas de exigirte tanto.
Momentos tan simples que a veces los pasamos de largo, como si no contaran… y cuentan más de lo que creemos.
Porque el bienestar no siempre llega con grandes metas ni con cambios dramáticos.
A veces llega cuando decides respirar un poco más despacio, hablarte un poco mejor y mirarte con esos ojos que solo usas cuando quieres a alguien… pero aplicados a ti.
Y cuando empiezas a prestar atención a esos segundos, pasa algo casi mágico:
empiezas a sentirte mejor sin darte cuenta.
Es como si la vida te dijera: “ves, no hacía falta tanto”.
No se trata de transformarte.
Se trata de redescubrirte, un ratito cada día.
Y si quieres abrir esa puerta un poco más…
En Alma Valiente no buscamos perfección.
Buscamos momentos que te hagan reconectar, recuperar tu ritmo, reírte más, cuidarte sin culpa y sentir que no estás sola.
Si te apetece sumar más de esos segundos que te despiertan, aquí tienes tu sitio.
No te dejes para después.
Con cariño,
Paqui Pérez – Alma Valiente