Y lo hacía encantada, porque cuidar está en mi naturaleza.
Lo que no sabía es que también se puede cuidar demasiado hacia afuera y muy poco hacia adentro.
No me faltaba amor, me faltaba espacio para mí.
Y no porque nadie me lo negara —esa es la trampa—,
sino porque fui yo misma quien se fue dejando para después.
Siempre había una prioridad más urgente, una factura que pagar, un “ya tendré tiempo”.
Hasta que un día el cuerpo habló, y tuve que parar.
En esa pausa descubrí algo que muchas mujeres sentimos pero pocas decimos:
que no hace falta que nadie te impida vivir para acabar olvidándote de ti.
A veces basta con una costumbre, con una idea heredada, con el famoso “primero los demás”.
Y ahí, entre cursos, silencios y nuevas amigas, nació Alma Valiente.
Un espacio para volver a ti, sin juicios, sin exigencias, sin máscaras.
Donde las mujeres se miran con ternura y se recuerdan que todavía están a tiempo,
que su historia no terminó, sólo se había pausado un rato.
Hoy lo tengo claro:
no se trata de ser más fuerte,
sino de ser más sincera contigo misma.
De escucharte, de cuidarte, de atreverte a vivir con gusto y con calma.
💫 Y si sientes que llevas tiempo apagándote poquito a poco,
no te castigues: estás justo donde empieza el cambio.
Porque cuando una mujer vuelve a sí, el mundo entero respira distinto.
Te espero en Alma Valiente.
Un lugar para volver a ti.
Con cariño,
Paqui Pérez – Alma Valiente